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Espasmos oculares: Causas y cómo detenerlos

Eliška Malinová, Bc.

Revisado médicamente por Eliška Malinová, Bc., Optometrista, el 8. 2. 2024. Escrito por Lentiamo

Índice

Qué es el tic ocular

El tic ocular es una contracción muscular involuntaria de los músculos del párpado del ojo derecho o del ojo izquierdo. Generalmente afecta a un solo ojo a la vez. Puede afectar tanto al párpado superior como al inferior. En muy raras ocasiones, el tic afecta a ambos ojos a la vez.

Esta afección también se conoce como mioquimia, blefaroespasmo, falsas fibrilaciones o mioclonías de los párpados.

Sigue leyendo para saber más sobre los diferentes tipos de tic ocular, las causas más comunes y recibir consejos de los expertos de Lentiamo.

¿Hasta qué punto es normal el espasmo de ojos?

La mayoría de las veces, el tic del párpado es inofensivo. No suele ser signo de nada grave ni de un problema médico. Tics oculares o los espasmos leves de los párpados son muy frecuentes y le ocurren a la mayoría de la gente en algún momento.

Generalmente, se trata de una molestia temporal que no requiere intervención médica. Sin embargo, en algunos casos, puede asociarse a afecciones oculares como conjuntivitis, blefaritis, glaucoma o abrasiones corneales. En raras ocasiones, puede indicar dolencias más graves como esclerosis múltiple, epilepsia, Parkinson, Alzheimer, encefalitis vírica o exposición a sustancias tóxicas. Afortunadamente, estos casos son poco frecuentes.

Tipos de espasmos oculares

Mioquimia (Myokymia) — Espasmos persistentes y sutiles que afectan principalmente al párpado inferior. Es el tipo más común de tic ocular. Suele ser temporal y desaparece sin tratamientos.

Blefaroespasmo esencial benigno — Se caracteriza por la aparición de parpadeos anormales o espasmos de los párpados. Normalmente, esta afección se manifiesta de forma bilateral. Se trata de un trastorno neurológico poco frecuente.

Espasmo hemifacial — un trastorno neuromuscular que se manifiesta como contracciones recurrentes e involuntarias de los músculos faciales de un lado de la cara. Se trata de una afección más grave que puede requerir atención médica.

Síntomas asociados al tic ocular

Los síntomas habituales son parpadeo repetitivo, sensación de pupila palpitante, espasmos o aleteo del párpado del ojo izquierdo o derecho. A veces, las molestias también van acompañadas de visión borrosa, sensación de cuerpo extraño en el ojo, sensibilidad a la luz e irritación ocular.

persona con fatiga visual

Entre los síntomas más comunes del tic ocular se incluyen:

  • Sensación de cuerpo extraño en el ojo
  • Fatiga ocular
  • Lagrimeo
  • Ojo seco
  • Ojos rojos
  • Visión borrosa
  • Disminución de la agudeza visual
  • Fotofobia
  • Tensión o dolor ocular.

¿Por qué me tiembla el ojo?

El tic ocular y el tic del párpado son típicamente idiopáticos, lo que significa que son trastornos temporales de origen desconocido. Sin embargo, hay algunos desencadenantes comunes que a menudo se asocian con espasmos oculares. El estrés es la causa más frecuente, a medida que el cuerpo intenta controlar la tensión nerviosa. Con frecuencia la Vitamina B12, potasio y magnesio en déficit también se relacionan con los espasmos oculares. Cuando carecemos de estas sustancias, es más probable que experimentemos espasmos musculares, calambres en varias partes del cuerpo y cansancio.

 

Causas comunes de los espasmos oculares:

  • Estrés psicofísico mal gestionado
  • Deficiencias visuales cuando no se corrigen adecuadamente
  • Fatiga ocular excesiva o tensión ocular
  • Falta de sueño o largos períodos de insomnio
  • Uso prolongado de ciertos medicamentos
  • Contaminación, viento
  • Mala alimentación y deficiencias nutricionales
  • Sequedad ocular, a veces relacionada con lentes de contacto
  • Abuso de cafeína, tabaco, alcohol y otros estimulantes
  • Irritación de la córnea, conjuntivitis reciente, alergias

¿Cómo detener los espasmos oculares?

Normalmente, identificar y eliminar las causas del tic ocular, o deshacerse de algunos malos hábitos, es suficiente para deshacerse de este incómodo malestar.

Descanso para la vista

La fatiga visual es una de las principales causas del temblor de párpados. Evita pasar demasiado tiempo frente a pantallas digitales, y toma descansos cada 20 minutos para descansar la vista. Llevar gafas de luz azul también pueden ayudar a reducir la fatiga visual. Si leer te supone demasiado esfuerzo, puede deberse a que tu graduación necesita actualizarse. Por último, pero no menos importante, recuerda llevar gafas de sol cuando pases tiempo al aire libre, ya que los rayos UV también pueden provocar fatiga visual.

Gestión del estrés y mejora del sueño

El estrés y el cansancio son a menudo la causa del tic ocular. Mejorar la calidad y cantidad del sueño, ralentizando el ritmo de la rutina diaria o realizando prácticas como meditación, yoga y otras técnicas de relajación han demostrado su eficacia.

Una dieta más sana

Consumir menos cafeína, alcohol y otros estimulantes puede ayudar contra los espasmos oculares. Estas sustancias pueden sobreexcitar el sistema nervioso y desencadenar así espasmos en los párpados. La fruta, los frutos secos y las verduras son excelentes fuentes de vitaminas y minerales. Una mayor ingesta de vitamina B12, magnesio, potasio y omega-3 puede ayudar a reducir la inflamación y la tensión muscular. Si comer alimentos más sanos no es suficiente, tu médico puede recetarte suplementos adecuados que te ayudarán contra posibles carencias.

Ejercicios y masajes oculares

Como el tic ocular suele estar causado por tensión muscular, un buen método es dedicar unos minutos al día a realizar ejercicios y masajes oculares. Puedes probar la siguiente rutina en su totalidad, o sólo algunos de los pasos que se describen a continuación.

  1. Calentamiento: Empieza frotando las palmas de las manos enérgicamente hasta que se calienten. A continuación, coloca suavemente las palmas calientes sobre los ojos cerrados, dejando que penetre el calor. Esta técnica de calentamiento ayuda a relajar los músculos oculares y los prepara para los ejercicios siguientes.
  2. Parpadeo: Esto ayuda a lubricar los ojos y a reducir la sequedad. Siéntate cómodamente y parpadea rápidamente durante 20 segundos, asegurándose de que los ojos se cierran completamente con cada parpadeo. A continuación, manten los ojos cerrados durante 20 segundos para que descansen.
  3. Ojos en blanco: Mejora la flexibilidad de los músculos oculares y favorece la circulación sanguínea. Empieza mirando al frente y gira lentamente los ojos en el sentido de las agujas del reloj. Completa un círculo completo y, a continuación, invierte la dirección y gira los ojos en el sentido contrario a las agujas del reloj.
  4. Cambio de enfoque: Ayuda a mejorar la coordinación ocular y la flexibilidad. Elige un objeto que esté a un brazo de distancia y concéntrate en él durante unos segundos. A continuación, desplaza la mirada hacia un objeto lejano y deja que los ojos se adapten. Alterna entre los objetos cercanos y lejanos, centrándote en cada uno de ellos durante unos segundos.
  5. Masaje: Útil para liberar la tensión muscular, mejorar la circulación sanguínea y favorecer la relajación. Masajea las sienes con movimientos circulares, o utiliza las yemas de los dedos para masajear delicadamente desde los lados de la nariz hacia las sienes.

Hidratación para los ojos y el cuerpo

Mantener una hidratación adecuada también puede aliviar el tic ocular. Se pueden aplicar colirios lubricantes para aliviar la sequedad ocular. También hay colirios específicos que se pueden utilizar con las lentes de contacto. Y no olvides que beber más agua durante el día te ayudará tanto contra la sequedad ocular como contra el tic ocular.

Cuándo acudir al médico

El tic ocular sólo se convierte en un problema grave en contadas ocasiones. Si te preguntas cuándo debes preocuparte por el tic ocular, no hay una respuesta definitiva. Los médicos coinciden en que puede merecer la pena acudir a revisión si las molestias persisten con abundante frecuencia durante más de un mes o si afectan a ambos ojos al mismo tiempo.

Otros síntomas que hay que vigilar son: si los espasmos leves regulares suelen ir acompañados de otros signos, como temblores en otras partes de la cara o el cuerpo. Párpado caído o cierre completo del párpado, así como hinchazón persistente o secreciones anormales.

Experimentar estos síntomas no significa necesariamente que exista un problema grave, pero es aconsejable consultar a un oftalmólogo para que realice las pruebas y el diagnóstico adecuados. Un especialista puede hacer un diagnóstico durante el examen ocular.

Reflexiones finales del optometrista de Lentiamo

La especialista de Lentiamo Eliška Malinová, Bc. comparte sus observaciones al respecto:

En mi práctica como optometrista, he llegado a reconocer que la mioquimia o contracción de los ojos es una experiencia compartida que trasciende orígenes y edades. Es un recordatorio de que nuestros ojos pueden reflejar el estrés y las tensiones de nuestras vidas. Mi consejo para los pacientes con este problema es: asegúrate de dormir lo suficiente, sigue un régimen de bebidas, aporta vitaminas y minerales esenciales a tu cuerpo e intenta reducir tus niveles de estrés. En caso de que trabajes todo el día con un ordenador o dispositivos móviles, hazte con unas gafas protectoras con filtro contra la luz azul. Por lo general, este problema desaparece por sí solo al cabo de unos días o semanas. Si el problema persiste durante más de un mes, acude a tu oftalmólogo.

Fuentes

1. Brigham and Women’s Hospital, Eye Twitching
2. National Library of Medicine, Eyelid Myokymia

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